martes, 9 de octubre de 2007

La victoria más importante de Pereiro


El lunes es el día. Pereiro recogerá el testigo de Floyd Landis, en lo que a ganador del Tour 2006 se refiere. Hace unas semanas, por fin, después de un larguísimo proceso, Landis era declarado culpable del uso de testosterona durante la carrera gala el año pasado. Pereiro, como segundo de entonces, pasa a ser el primer clasificado y, con ello, recogerá el lunes el maillot amarillo acredidativo como tal. Con esta tardía descalificación, Kloden vuelve a ser segundo en el Tour después del soso Tour de 2004 y Carlos Sastre se sube por primera vez (sube entre comillas) al podium de la ronda francesa.

Pereiro es un hombre que pierde muchas fuerzas cuando habla. Siempre se ha cansado de alardear que es un hombre capaz de ganar el Tour (y lo es, pero de aquella manera y nmo volverá a suceder) y de que puede ganar la Vuelta. Lo que se habla se suele demostrar en la carretera dicen. Es su séptima victoria como profesional. Pocas, pero de nivel. Tal vez es un corredor que debería tener más victorias para ser considerado un grande, pero su palmarés, a pesar del Tour, dista de ello. Siempre (también entre comillas, este año no lo ha demostrado) un ciclista combativo, de menos a más en lo que a Grandes Vueltas se refiere. Amante del cyclocroos (doble campeón de España sub-23), su salto al profesionalismo le llegó en el año 2000 con el equipo portugués Porta da Ravessa (compartió equipo con Nuno Marta o Rui Sousa), después de ganar la Volta do Futuro en Portugal en el año 99. En esos dos años, consigue una única victoria, una etapa en el Gran Premio CCRLVT.

Entonces comienza lo que sería su despegue definitivo. Pino le llama y firma por Phonak en 2002. Camenzind, Elmiger, Fertonani, Moos o Usov, son sus nuevos compañeros. Ese primer año hace una temporada buena basándose en el Giro, donde acaba 11º. Victoria en Sabadell en la Semana Catalana que gana Mercado y poco más que destacar. Al año siguiente se produce su explosión definitiva. Phonak ficha a gente como Zulle y Santi Pérez, pero Pereiro consigue eclipsar a los grande fichajes del conjunto. Comenzó en París Niza, acabando décimo. Es Marzo. Semana de las Ardenas, en Abril. 26º en Amstel, 13º en Flecha y 12º en Lieja. En Junio maravilla en la Vuelta a Suiza. Victoria en Silvaplana y tercero en la general final (detrás de Vinokourov y Guerini, y delante de Ullrich). Llega Agosto y hace segundo en la general, tras Lastras. Y llega Septiembre y termina 17º. Todo el año en forma, a lo antiguo Valverde. Phonak rules. En 2004 empieza a centrar sus esfuerzos en el Tour. 7º en París Niza, 9º en Dauphine, 10º en el Tour y victoria en la Clásica de los Alpes. Entonces ya comparte autobús con Tyler Hamilton, Quique Gutiérrez, Daniele Bennati, Santos González u Oscar Sevilla. Todos cortados por el mismo patrón. El de Phonak. En 2005 va un paso más allá, y consigue su ansiada victoria en el Tour en Pau, junto a otro 10º puesto. Un Tour donde es el mejor de la última semana. Siempre fugado y siempre delante. A ello hay que sumarle el premio a la combatitividad, más el prólogo de Romandia con un 7º puesto y un 6º en el País Vasco. Por aquellos entonces, se le había sumado como nuevos compañeros gente como Botero, Guidi, Landis o Perdiguero. Todos cortados también por el patrón Phonak.

En 2006, un año antes de la muerte deportiva de Phonak, firma por Illes Balears. Se pasa desaparecido todo el año, hasta el Tour. Bueno, hasta la segunda parte del Tour mejor dicho. Hasta esa famosa etapa de Montelimar, estaba siendo su peor temporada desde que empezó a disputar el calendario internacional con Phonak. Después de perder más de 30 minutos en los Pirineos, se vestía de amarillo merced a una fuga. A partir de ahí, ya conoceis el resto. Una última semana excepcional (de perder media hora, a ser de los mejores) a lo Samuel Sánchez o Santi Pérez, la cabalgada de Landis y el segundo puesto en el cajón en París. Allí terminó su temporada (como la de Contador este año) después de conocerse el positivo de Landis. El 2007 lo ha pasado sin pena ni gloria, más cuando salió en prensa, antes del tour, diciendo que le beneficiaba que Alejandro Valverde estuviera vigilado ya que él tendria más chance para poder ganar el Tour o cuando, al inicio de la Vuelta, estaba en el mejor momento de su vida (por eso ganó en los Lagos, por ejemplo) y que era factible su victoria en la Vuelta. Un virus (cuantos virus en la historia del ciclismo) y a casa. Debería replantearse sus objetivos (lo considero mucho más capacitado para Vueltas de una semana), y sobre todo, controlar lo que dice. Más que nada porque después pasa lo que pasa, que acabas en el podium de la Vuelta de guaperas, y gracias a tu equipo. Aun así, el lunes llega su día. Será su Tour. La victoria más importante de Pereiro.

Xaby

viernes, 5 de octubre de 2007

Los buenos consejos de Ferrari


Después de ver el otro dia el Mundial, y ver la exhibición italiana, quitando a los Bettini y Rebellin que son los 'capos', destaca un hombre y un nombre por encima de todos. Nacido hace ahora 36 años, en Rovereto, a los pies de los Dolomitas. Una ciudad totalmente estancada desde hace 20 años y donde destaca sobremanera la figura del filósofo italiano más importante durante el sigol XIX, Antonio Rosmini. Nuestro protagonista pasaba sus tardes de juegos en la plaza que acoge el impresionante castillo del Buonconsiglio (buenconsejo), lugar donde se celebrara el Concilio de Trento allá por el siglo XVI. No es otro que el italiano de Selle Italia, Alessandro Bertolini.

En una familia con tradición ciclista, Alessandro es el mayor de tres hermanos profesionales. Después de ser un junior destacado (fue bronce en el Mundial del 88), no consiguió un buen equipo cuando pasó a sub23. Tuvo dos año duros, hasta que llegó Zalf para rescatarlo. Zalf es la antesala de Lampre y practicamente todas las figuras italianas (y algunas extranjeras) han pasado por esta estructura (Faresin, Fondriest, Pianegonda, Bruseghin, Figueras, Savoldelli, Basso, Palumbo, Stangelj, Ferrara, Arvesen, Ballan, Moletta, Scarponi, Cunego, Pietropolli, Sella, Zaugg, Pozzovivo, Gatto), aunque luego hayan dado el salto a otros equipos. Zalf es un equipo que siempre ha garantizado éxito a sus corredores, y más de 20 años después, todavía lo sigue haciendo (el dato este año es demoledor, de 138 dis de carrera disputados, han conseguido 34 victorias, es decir, 1 victoria cada 4 días de carrera). Su estilete este año es Simone Ponzi, que pasará con Lampre en 2009, y famoso en Italia por sus problemas con el doping siendo junior. Bertolini llegó a Zalf en el 92, donde la estrella del equipo era Paolo Lanfranchi y, en menor medida, 'El Pistolero' Mariano Piccoli. Ese mismo año, fue campeón sub23 italiano, devolviendo así la confianza que habían depositado en él. Con Piccoli y Lanfranchi ya en profesionales en el año 93, Bertolini asumió el mando como hombre fuerte de Zalf. La temporada no le fue mal, aunque no fue espectacular. Al giual que sus contemporaneos Lanfranchi y Piccoli (pasaron de la mano a Mercatone, para luego irse, también de la mano a Brescialat), no pudo dar el salto con Lampre. Fue Carrera quien le dió la oportunidad (al igual que hicieran con Pantani), debutando como probador al final de 93, y con contrato al año siguiente.

A las órdenes de Boifava y Martinelli, pasó sus dos primeros año sin pena ni gloria, hasta que apareció Brescialat, donde recogian a todas las estrellas de Zalf. En el 96 firmó con ellos (compartiendo equipo con Garzelli y Velo), y consiguió su primera victoria como profesional en Elgoibar, el día en que Zarrabeitia le dió un disgusto a Indurain. Al dái siguiente fue segundo, manteniendo así el nivel, para acabar siendo 11º en la general al finalizar la prueba. Disputó el Tour, metiéndose incluso en el sprint el día que se llegaba a Gap con victoria de Zabel. El resto del año no cosechó grandes resultados. Al año siguiente se fue a MG. Bartoli, Simoni, Bettini, Baldato, Copolillo, Tossatto, Casagranda. Un plantel lleno de muy buenos italianos, dirigidos por Giancarlo Ferretti. Dos victorias ese año, un sprint (por delante de Svorada) en el Giro de Cerdeña y la París Bruselas. Eso no le valió para seguir en MG, y pasó a un Cofidis italianizado (Casagrande, Lelli, Fondriest). Allí se encontró con un equipo lleno de dopaje, cuando en Francia aun deambulaba la barra libre. Su compañero Rinero fue 4º en el Tour el escándalo y ganó la montaña y otro compañero, Bobby Julich, terminó en el podium. Fue el Cofidis de la mentira. Gaumont, sancionado ese mismo año, terminó por cantar 'a lo Manzano' cuando fue imputado en el caso Cofidis. Después, y ante el juez, de todos sus años en Cofidis, solo confesó no haber visto doparse a David Moncoutie y al estonio Janek Tombak. Bertolini renunció a Cofidis. Nuevo año, nuevo equipo, esta vez Mobilvetta. Había dejado atrás unos años en equipos grandes y con poca brillantez para intentar liderar un equipo más pobre. Dirigido por Franco Chioccioli. No hizo mucho para ser el teórico líder del equipo. Una victoria en el Tour de Schynberg unicamente. Entonces irrumpió en el ciclismo la marca Alessio. Patrocinó al antiguo equipo Mobilvetta y reforzó el equipo gradualmente. Allí quedó asentado Bertolini durante las siguientes 5 temporadas, desde el año 2000 hasta el final de la temporada 2004. Apenas cinco victorias en ese periodo. Una etapa de maratoniana de la Carrera de la Paz (en el 2000), el Circuito de Getxo (en el 2001) y el Giro del Piamonte (2003) y etapa y general del Giro di Lucca (2004). Aunque en el cómputo global hizo un buen año 2004, quedando incluso segundo en una etapa del Giro.

Y llegamos al que, posiblemente, es el año clave en su carrera. Con la desaparición de Alessio, firma por Domina Vacanze. A la misma vez que Bertolini, también llega a Domina un personaje clave en la trayectoria más reciente de Alessandro, Gianluigi Stanga. Stanga tiene claras sus pautas (las mismas que siguió después con Milram), un equipo con italianos de nivel medio, apuntando a alto (Cadamuro, Celestino, Lorenzetto, Furlan), un buen número de jóvenes prometedores (Ghisalberti, Grivko, Visconti, Solari, Jurco, Iglinskiy) y unos pocos veteranos (en la época de Milram más). Un día, Stanga le dice a Bertolini que le va a presenatr a un amigo suyo. Ese amigo es el doctor MIchelle Ferrari, afamado médico deportivo. Bertolini se pone entonces en manos del doctor. Después de una temporada bastante discreta (aunque consigue una de sus mejores victorias como profesional en la Copa Sabattini) a Stanga no le convence y no lo quiere para Milram. Acaba en Selle, pero no rompe su relación con Ferrari. Poco a poco, va ganado en confianza, consigo mismo y con el doctor. En 2006 dos victorias (etapa en la Sarthe y la Copa Agostini) y buenos puestos en semiclásicas italianas. Su (quizá) mejor temporada (bastante pareja a la de 2004) hasta entonces, a los 35 años. Pero la explosión estaba por llegar. Bien es sabida su trayectoria este año. 5 victorias (4 en semiclásicas italianas) con dos segundos puestos, en uno de los meses más alucinantes que se recuerdan en la época moderna. Eso le vale la llamada de Ballerini para el Mundial, donde hace, para mí, la mejor carrera de todos los participantes (con permiso de Kolobnev). En los cortes, tirando. Solo le faltó disputar. Una fuerza tremenda. Fue uno de los días de su vida. Bertolini está siendo esta temporada una de las obras maestras de Ferrari, capaz de ganar tres mundiales contra el crono con Rogers, y capaz de hacer una semana espectacular en Ardenas con Patrik Sinkewitz. Alessandro vive una segunda juventud. Una primera juventud donde disfrutaba alrededor del castillo de los buenos-consejos y una segunda, la de ahora, donde también disfruta de los buenos consejos. Los buenos consejos de Ferrari.

Xaby

miércoles, 3 de octubre de 2007

La ley de Bettini


Ya pasó la mejor carrera del año. Uno se resiste a escribir, más que nada para poder leer todo lo que se comenta acerca de la carrera, y poder emitir una opinión después de ver las dispares opiniones que genera una carrera como el Mundial. Repasaremos por partes lo sucedido en Stuttgart.

Si antes del sábado, nos dicen que de las dos carreras, sub23 y profesionales, una va a terminar en sprint y la otra en una fuga de 5 hombres, el 90 % de los aficionados habríamos dicho que la del sprint habría sido la de profesionales y la fuga llegaría en sub23, emulando lo que sucedió el año pasado en Salzburgo, con un "sprint" (roto por Samuel Sámchez) en la carrera profesional y una fuga de 6 hombres (Ciolek, Feillu, Khatuntsev, Gavazzi, Vanendert y Gesink por este orden) en la carrera sub23. Sobre el papel, el circuito no parecía muy duro. Sobre el papel. Empezé a ver la carrera de los sub23, y a falta de 3 vueltas y viendo como era el recorrido, me pareció bastante duro. Tan duro que pensaba que la carrera se decidiría en un corte. Boasson Hagen era el favorito. Pero, al revés que el año pasado, este año ha perdido valentía con la que cabalgaba el año pasado como un potro desbocado, para ganar en punta de velocidad. Cada vez se parece más a su compatriota Hushovd. Hagen, en teoría, debia esperar al sprint, mientras que otros corredores como, principalmente, Ginanni, Tony Martin, Grega Bole, Peter Velits, alguno de los rusos (bien Ignatiev, Klyuev o Rovny) o alguno de los holandeses (con Mollema como mejor baza), deberían romper la carrera para eliminar a Boasson. Peter Velits fue, a falta de dos vueltas, el primero de los favoritos que meneó el árbol. Saltó con una fuerza descomunal en el primer repecho. Estuvo un tiempo por delante, pero echaron su fuga abajo. Después se hizo un corte peligroso, con Boom, Mollema, Tony Martin, Intxausti y gente importante, donde no estaba Hagen. Noruega trabajóa fondo por detrás. Ginanni (el corredor más rácano que jamás he visto) consiguió enlazar, pero hizo de las suyas, se escaqueó y les cazaron. Con el francés Julien Simon como único que quedaba por delante, Rovny hizo su ataque definitivo. Con una fortaleza tremenda, alcanzó a Simon, pero en los últimos 3 kiloemtros, el pelotón se lo merendó. A partir de ahí, un intento estéril de Ignatiev, y unos 60 hombres a disputarse el triunfo. A falta de menos de 500 metros, Hagen iba en sexto lugar en el pelotón. Parecía cantada su vitoria, pero después de la última curva a derechas a falta de 250 metros, desapareció. En ese momento, Ginanni conducía al italiano más rápido, Ponzi, para que disputara el sprint, pero se frenó y le molestó. El primero que arrancó, con una potencia tremenda, fue el que ganó. El gemelo Veltis, de nombre Peter, en un final que picaba bastante hacia arriba, culminó una carrera en la que había sido de los más fuertes anotándose el sprint. Segundo fue el australiano Sulzberger y tercero, sorprendentemente, el británico Bellis, aprovechándose de que el holandés Leezer (cuarto al final) tiró al francés Kadri al suelo, y este a su vez tiró al suizo Kohler, vencedor de una etapa al sprint en el Tour del Porvenir, el cual estaba lanzado a por la medalla de bronce (la habría conseguido). Diego Milán, nuestra baza en un sprint de ese tipo, no entró ni en el grupo debido a un problema mecánico a tres de meta. Wiesenhof revalida el Mundial sub23.

Sobre la carrera de profesionales, poco que contar que no sepan. Todos vieron como se desarrolló la carrera, y todos pudieron ver (aunque algunos no lo quieran ver así), el fracaso estrepitoso de nuestra selección (había escrito conjunto, pero no me parece adecuado). Vamos a comentar indivdualmente primero, y después globalmente, sobre los componentes más importantes de España.

En primer lugar, le pego la colleja a Oscar Freire. Sinceramente, si va Bettini, hay que ir. Queden los kilometros que queden. Ya sean 5, 10, 20 o 50. De Bettini no te puedes fiar, y tienes que estar siempre con él. Segun el cántabro, se confió y pensó que no llegaría ese corte. Pues si van dos alemanes, tres holandeses, tres italianos y varios representantes de otras selecciones, y tu llevas como compañeros a Beltrán y Valverde, no hace falta ser ingeniero para, por lo menos, pensar que ese corte da muy mal rollo. Su error que le dejó fuera de carrera, fue no irse con Bettini. Entiendo que se quiera llegar al sprint, pero los Mundiales no siempre se ganan al sprint. Y menos un sprint de 50 corredores. En su primer título Mundial llegó solo. Al año siguiente, en Plouay, fue bronce en un grupo de 25 unidades. En Lisboa fue un poco excepción, ya que el cántabro ganó el sprint de 45 unidades. Al año siguiente en Zolder, destrozó la rueda a falta de 3 kilometros a meta, y cuando apenas quedaban unas 25 unidades en el grupo, debido en gran parte a la montonera que provocó Oscar Sevilla. En 2003 victoria de Astarloa, con el permiso de Freire, el cual no se veía capacitado para seguir los ataques de Bettini. Y su último título en 2004, venció en un grupo de 17, después de ser cabeza de carrera en la última vuelta junto con Valverde, Basso, Cunego, Boogerd y O'Grady. Lo que vengo a decir es que los Mundiales no se ganan sprintando 50 o 60 corredores. Y menos si Bettini es uno de ellos. Fue el gran error de Freire, no ir con Bettini. Él lo achaca a exceso a de confianza. Yo creo que no pudo y se acabó.

Valverde. Alejandro. Más de 3 millones de euros para una temporada con 5 victorias y el peor Mundial profesional de su carrera, cuando se descolgó sin disputar, ni ayudar, ni nada de nada. Sino está en condiciones, que deje paso a otro. Los expermientos en el salón de casa. Deambulo por Stuttgart el corredor mejor pagado de la historia (si, suena fuerte, pero es así). Una temporada para olvidar la del murciano, que no se ha hecho acreedor del dinero que pidió para quedarse en Caisse d'Epargne. No se puede comentar nada acerca de Valverde. Más que nada porque fue como sino hubiera estado.

Samuel Sánchez. Perdió toda la fuerza por la boca. Se llenó de decir que podia ganar el Mundial, y cuando se vió en la situación de disputarlo, ni supo que hacer, ni tuvo fuerzas. Hizo aguas. Propició el ataque que eliminó a Freire (aunque, como ya eh comentado, quizá se eliminó él solo), y, cuando aun parecía que el grupo podia conectar con cabeza de carrera, y darnos la última oportunidad de salvar el desastre, el asturiano se encargó de dejar bien claro quien iba a ser la selección perdedora, lanzando la carrera en una bajada en la que no se pudo ni despegar 5 metros. Para cuando llegó el ataque decisivo de Schleck y Bettini, Samuel ya no pudo. 7º puesto bastante lejos de lo que esperábamos del equipo. Samuel fue por libre y cuando tocó jugarse la carrera, desapareció. El mismo reconoció al final de carrera que se había equivocado.

Pero pienso que el mayor fracaso en el Mundial fue por parte de Antequera. Si Valverde no esta en condiciones, llama a otro. A toro pasado es fácil decirlo, pero no está nada claro que, a falta de dos vueltas, no tengamos a nadie para trabajar. Solo Beltrán. Ni Sastre, ni Florencio, ni Flecha, ni Purito Rodriguez, ni Barredo. Un movimiento genial de Rebellin (donde no metimos a nadie) y la fuerza de Kolobnev, destruyeron toda nuestra potente escuadra. Antequera es quiend ebe decidir que hombres estan en condiciones de ofrecer el máximo rendimiento. Y a todos nos ha quedado la sensación de que los que fueron no eran los que mejor estaban. A veces pesan más los nombres que los hombres. Después del fracaso, Antequera debería replantearse esto último.

Como resumen de la carrera, Kolobnev y Rebellin, con un ataque antes de entrar en la penúltima vuelta, debilitaron al máximo nuestro equipo. El ruso hizo la carrera de su vida. Se metió en el corte con Rebellin, donde puso mucho de su parte para que fuera lejos. Después de ser cazado por los Schumacher, Bettini, Samuel, se despistó y no salió al ataque definitivo de Bettini y Schleck, con Schumacher a rueda de ambos. Cuando parecía que las medallas estaban decididas, el ruso sacó su mejor repertorio, y con una fuerza descomunal, llevándose a Evans a rueda, consiguió contactar con los tres de cabeza. Después de todo, le disputó el sprint a Bettini, y consiguió enfundarse una soberbia, espectacular y mercedisima medalla de plata. Fue el hombre de la carrera. Y el ganador fue Bettini. Haciendo lo que mejor sabe hacer. Atacar y propiciar el bochorno. Saltó del grupo a rueda de Samuel Sánchez y le imprimió mucha velocidad al corte, estando en priemra plana en los repechos. Junto con Schleck rompieron el grupo que se iba a jugar la carrera, quitándose de enmedio a los holandeses (Boogerd y Dekker) y a Samuel Sánchez. Después, y una vez cazados por Kolobnev y Evans, hizo gala de su actuar en la carretera, recriminando a los compañeros que no llevaran en volandas al más rápido del grupo hasta la línea de meta. Tal cual. Frank Schleck se dió pro aludido, y prefirió ser cuarto antes que dejarse cazar, seguir teniendo opciones de disputar, pero no tener asegurado un buen puesto. Así es Schleck, prefiere no tener opciones pero asegurarse un buen puesto, que no tener un buen puesto asegurado, pero tener opciones de triunfo. Evans finalmente fue quinto, y de momento, completa una gran temporada, donde fue segundo en el Tour y cuarto en la Vuelta.

Y Bettini. Bettini. Tercera victoria de la temporada después de la etapa de Luarca en la Vuelta y una victoria al rpincipio de año en California. El resto de la temporada en blanco, con vomiteras incluidas en la semana clave de la temporada. Italia hizo un trabajo excepcional (con mención especial a Bertolini, que será protagonista de un post próximamente) para que el Grillo se vengara de Alemania. Sigue sin firmar la famosa y estéril carta de la UCI, porque le parece mal que tenga que dar su sueldo por temas de dopaje. Le amenazaron con no participar. Le dió igual. Bettini hace lo que quiere, cuando quiere y como quiere. Y si alguien osa interponerse, le dispara y se lo lleva por delante. Como hizo el domingo. Él marca los pasos y él dicta las leyes. Tanto dentro del pelotón como fuera. Y todos a tragar. Sino saca el rifle. Al final de todo, ¿qué acaba imponiéndose? La ley de Bettini.

Xaby

jueves, 27 de septiembre de 2007

Otra victoria de Cecchini


No fue difícil acertar. El suizo Fabian Cancellara ha vuelto a hacer lo que sabe. Avergonzar y ridiculizar a sus rivales. Ha volado. Demasiado alto para que nadie le pueda hacer sombra. eso si, quizá haya tenido dos compañeros un poco inesperados. Laszlo Bodrogi, el eterno húngaro en el cual todo el mundo comenta que esta es su única prueba a lo largo del año, consigue una nueva medalla después de la que consiguió en Plouay con tan solo 24 años. Este año llevaba unas buenas cronos, ya que fue segundo en la Vuelta en Zargoza y cuarto en la última crono del Giro. Su verdugo en Zaragoza, el alemán Grabsch, se quedó con la miel en los labios y fue cuarto, con otro alemán, Sebastian Lang, en equinta posición. La medalla de bronce (primera en la historia para un orange en un Mundial CRI absoluto) fue para el holandés Stef Clement, del que hablamos ayer después de la victoria de Boom. Tiene buen futuro.

Los españoles, regular y fatal. Todoterreno Gutiérrez séptimo, en un claro símbolo de mutualismo con Bodrogi. Ha remontado trece puestos en trece kilómetros y, en ese tramo, ha sido el tercer mejor tiempo. Entre Bodrogi y él se pusieron a perseguirse como el gato y el ratón. Luis León Sánchez quedó a 5 minutos. Que coja experiencia en otro sitio, a los Mundiales digo yo que se viene a competir. Zabriskie decepcionante, y es que lleva toda la temporada mostrándonos poco a poco su mutación para convertirse en un ganador de Vueltas de una semana. El punto que ha perdido en contrareloj lo ha ganado en montaña. Pienso que el año que viene, dará bastante que hablar. Gusev mejora poco a poco en la especialidad y ha conseguido un meritorio sexto puesto. Y destacar el papelón del campeón del mundo CRI sub23 el año pasado, el belga Dominique Cornu que, a punto de cumplir 22 años, ha terminado onceavo.

A partir de ahora toca prepararse para lo bueno. Las pruebas en ruta. Sábado los sub23 y domingo la prueba del año. Mientras tanto habrá que ver como humilla Cancellara a los demás. Otra victoria del suizo. Otra victoria de Cecchini.

Xaby

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Sacarle zumo a los orange


La Vuelta terminó el domingo en Madrid, con la coronación de Menchov. Pero no fue el único coronado. Samuel Sánchez, el escalador-croner-clasicómano y todo lo que quiera, anotándose la etapa con final en Abantos y ganando al día siguiente la crono. Recordando al mejor Santi Pérez, el de la Vuelta de la vergüenza (victorias de etapa en la última semana para Zaballa, Pascual Llorente, Quique Gutierrez, Juliá y el propio Santi Pérez). Este hecho histórico para Euskaltel ha hecho que el asturiano se suba al carro de los que hablan mucho fuera de la carretera hablando de sus posibilidades. Es muy bueno, pero que el espectáculo lo de pedaleando, no hablando. Y el hecho de que sea un "extranjero" el que haya conseguido este hito, pienso que debería hacer replantearse a Euskaltel su manera de actuar. Porque por mucho que digan, Samuel es astuariano, y no se ha criado en la escuela vasca, ya que ganaba carreras en juniors corriendo en su provincia y cuando lo fichó Madariaga para el Olarra, ya no era ni junior.

Los Mundiales han arrancado. En el sub23 de crono, ligera sorpresa. El año pasado, habría llegado a apostar dinero por Lars Boom. Se hundió en la crono, y eso le costó no salir en la ruta. Este año, más tapado, ha resucitado (de hecho, ha salido de los primeros). Ignatiev en su línea, la de cabalgar y cabalgar. Veremos en ruta si enciende la locomotora, si alguien le puede seguir. El francés Jerome Coppel (el año que viene en FDJ, este año en CR4C Roanne) también en su línea, la de buenos puestos. El ruso y el francés han repetido las posiciones del año pasado, aquella vez tras Dominique Cornu, que correrá mañana con los mayores. El noruego (sucesor de Hushovd) Edvald Boasson Hagen, también repitió posición (en este caso, la 5ª) tras descalificación del jóven de primer año Adriano Malori, que junto a Alfredo Balloni, está llamado a devolver a Italia buenas actuaciones contra el crono.

Lars Boom es otro de los célebres Rabo-boys. La cantera de Rabobank saca año tras año estrellas y estrellas. Unos explotan y otros se evaporan. En los últimos tiempos, las hornadas les estaba costando arrancar. A Posthuma se le auguraba un gran futuro, y se ha quedado en un gregario más. Michael Elijzen tuvo que marcharse, al igual que el prometedor sprinter Hans Dekkers. Stef Clement empieza a explotar ahora, después de unas temporadas deambulando. Ahora parece que Thomas Dekker, bien asesorado y medicado por Cecchini, va a llevar a los holandeses al primer nivel en las carreras de tres semanas. Acerca de este año, Kai Reus ha tenido una temporada llena de sombras, después de arrasar siendo junior, y ganar todo lo que quiso (salvo el Mundial) siendo sub23. Boom es un excelente croner, que se desenvuelve de maravilla en el barro. Corre todo el año, ya que ahora empieza la temporada de cyclocross y es uno de los mejores sub23 (por no decir el mejor, en disputa con Niels Albert) y puede pelear de tu a tu con los mayores. Ya hablé de Boom (y del filial de Rabobank) en los inicios del blog.

Mañana es la crono de los mayores. El 95 % de los aficionados apostarán por Cancellara. Realmente no creo que nadie pueda hacerle sombra. Si acaso, su compañero de equipo Zabriskie. l resto, en teoría, estan abstante por detrás. Para la medalla de bronce debe ser una lucha entre Millar (aunque sale Wiggins detrás de él), Lang, Superman Gutierrez, Bodrogi y quizá alguno de los rusos (Gusev o Karpets) Pero, insisto, la diferencia que se atisba entre el primero, el segundo y el resto parace ser inmensa. O quizá nos puede sorprender alguien y derrotar a los CSC, como ha hecho hoy Boom imponiendose a Ignatiev. Ahora falta que Boom no le ocurrra como a otros compatriotas suyos en Rabobank. Hay que sacarle el zumo a los orange.

Xaby

jueves, 20 de septiembre de 2007

Un extraño en este mundo


La Vuelta continua su camino hacia Madrid. Hoy, otra de las etapas que nos sabemos de memoria. Llegada a la muralla de Ávila, subiendo por el empedrado. Otro esperpento de la organización de la Vuelta, ya que cuando han llegado los que iban disputando, han doblado a un grupo que iba rezagado y al cual la organización ha mandado parar, como si se tratase de la bandera azul en F1. Para esos momentos, Luis Pérez Rodriguez, madrileño de Andalucia Caja Sur iba lanzado a por su cuarta victoria como profesional, tercera este año, y segunda en la Vuelta a España, después de ganarle el sprint a Sastre en Cangas de Onís en 2003. Por detrás ha llegado un grupo en el que no estaban ni Efimkin, ni el follonero Beltrán, ni Barredo como hombres más destacados de la general. Nuevamente ha sido hoy Sastre el que ha meneado el árbol. Y se han caido unos cuantos, eso sí, de los podridos. Aun así, no han caido todos, ni mucho menos. Mañana Abantos, otra llegada que nos conocemos de sobra. Todos encomendados a Sastre para que haya movimientos. Y ojo al Follador, que dudo que quiera irse de la Vuelta sin ganar. Es mi favorito para mañana.

La victoria de hoy justifica la Vuelta para Andalucía Caja Sur. Luis Pérez pasó a profesionales gracias a un tal Manolo Saiz, que lo vió ganar una etapa en el Circuito Montañés en el 94, y vió en el madrileño uno de los muchos diamantes en bruto que le gustaba pulir a Don Manolo. Profundo admirador del fallecido Antonio Martín, este madrileño no dudó en refugiarse bajo la tutela de Saiz. Los dos primeros años los pasó sin pena ni gloria, pero aun así, Saiz no le dió la espalda. Compartió equipo con Jalabert, Zulle, Bruyneel, Mariano Rojas o Mauri, todos ellos corredores a los que había hecho explotar Manolón. En su tercera temporada, "explotó". Hizo una sensacional Bicicleta Vasca (ganada por Olano), un muy buen Tour del Porvenir (acabó 4º, a 5 minutos de un dopadidisimo Laurent Roux) y buenas vueltas a La Rioja y Asturias. Saiz se frotaba las manos ante otro de sus chicos pordigio. Nada más lejos de la realidad. No cuajó. Dos temporadas en las que solo se puede destacar un cuarto puesto en el nacional del 99. A Saiz ya no le valía. Más cuando en ese tiempo Manolón conseguía meter a gente como Andrea Peron en todo un top ten del Tour.

Entonces fue Minguez el que lo rescató para Vitalicio. Coincidió con los hermanos Galdeano, con Hruska y con Rebollo, compañero suyo en sus inicios en ONCE. Rebollo, otro que tampoco se acopló a los planes de Saiz. Pero Mínguez lo martirizó. Lo tuvo apartado toda la temporada, y solo corrió 27 días. Otro año para olvidar, después de los dos últimos en ONCE. Y otro año donde dudaría en colgar la bici. Y entonces otro director español, Juan Fernández, acudió en su ayuda. Rebollo convenció al director de que el madrileño era válido. Y a última hora, lo fichó. Lo metió en una plantilla potentisima, con Beloki, Moreau, Madouas, Wust o Angel Casero, así como también su eterno amigo Rebollo, y un chaval luxemburgués que hizo con ellos el final de la temporada, un tal Frank Schleck. Sin ningún resultado destacado, fue fundamental en la Vuelta que ganó 'Bielas' Casero, acabando en un meritorio 14º puesto en la general, la mejor actuación de su carrera. Con la disolución de Vitalicio, Juan Fernández se lo llevó a Coast, un equipo alemán, con muchos españoles reclutados por Fernández. Casero, Beltrán, Escartín, Garmendia, Lara o David Plaza fueron compañeros suyos, así como Alex Zulle, con el cual se reencontraba. Esa fue su temporada de tiros al palo. En la Volta a Catalunya del bochorno de Coast (hicieron 2º, 3º, 5º y 7º en la general), perdió el srpint en Pal con Garrido, y en la Vuelta tuvo la victoria hasta en tres ocasiones al alcance. En Ubrique, lo cogieron a 50 metros de meta, con victoria final para 'me echaron algo en el cubata' Aitor González, con una clasificación llena de nombres para recordar (A. Gonzalez, Etxebarria, Di Luca, Casagrande, Mancebo, Millar, Mayo, Vinokourov, Sevilla, Beloki, Jeker o Camenzind). Al día siguiente, fue Lastras el que le privó de la victoria en Córdoba, y días más tarde, en León, en una fuga compuesta por 5 hombres (con dos Kelme como Botero y Quique Gutierrez y dos Coast, con el Propio Luis Pérez y David Plaza, más Aitor Osa), perdió el sprint con el colombiano Santiago Botero.

Comenzaba 2003, con el madrileño siguiendo en Coast. La llegada de Pevenage con Ullrich, y el cambio de patrocinio de Coast a Bianchi, hizo que muchos corredores salieran ese mismo año. Beltrán se fue a US Postal, Crhistensen a CSC, niki Aebersold a Phonak y Luis Pérez a Cofidis. En el equipo francés le dieron los galones para la Vuelta. Y lo refrendó consiguiendo su primera victoria profesional (y única ahsta antes de esta temporada) en la Vuelta. 10º en la general final, le valió para ganarse el puesto en la rojigualda, camino de Hamilton. Ya no salió de la selección hasta 2006. Fue 17º en el Mundial de Verona de Freire y 9º en la Vuelta 2004. En 2005, temporada pobre, debido a su concentración para brillar en la Vuelta. 2º en la llegada a La Colombiere en el Tour de l'Ain y 2º en Sabiñánigo en la Vuelta a Aragón, llegó a la Vuelta como un hombre importante y se tuvo que bajar por dolores en la espalda. 2006 se centró también en la Vulta, pero el nivel que hubo solo le permitió quedar 10º. Para sorpresa de muchos, Cofidis no le renovó. Y ha acabado en Andalucía Caja Sur, donde está teniendo la temporada más exitosa de su carrera. Ganador en de la Clásica de Alcobendas y venciendo hoy en Avila. Luis Pérez ha estado siempre rodeado de compañeros sospechosos y en equipos en el que el dopa estaba a la orden del día. ONCE, Vitalicio, Coast, el Cofidis del escándalo.. sin embargo Luis Pérez nucna destacó. No hizo nunca lo que el resto de sus compañeros. Al fin y al cabo, el madrileño ha sido un extraño en este mundo.

Xaby

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Próxima parada, Stuttgart


De siempre se ha comentado, entre el aficionado menos entendido, que el ciclismo es el deporte para echarse la siesta. Realmente, nunca he creído eso, sino jamás habría estado desde los 8 años delante de la tele viéndolo. Se han tenido que aliar Víctor Cordero, Abraham Olano y Paco Giner para que me empieze a creer esa leyenda urbana que círcula entre los no entendidos. No hay nada que contar, no sucede nada interesante, no hay terreno para nada. Si no tenemos suficiente con el recorrido, los ciclistas tampoco acompañan. Monachil no dió para nada este año. Ataques efímeros de Sastre, en los cuales nos dejó ver, que si hubiera habido más y mejor terreno, algo se podría haber intentado. Consiguió dejar por primera vez desde los Lagos a Evans (también a Efimkin), pero fue a 200 metros de coronar, y con 20 kilometros de bajada de autopista. Autopista que aprovechó Samuel Sánchez para dar caza al 'follonero' Beltrán (capaz de bajarse de la bici a mitad de etapa para decirse de todo con Javier Mejías) y ganarle sin ningún tipo de problema la que sería su tecera victoria de etapa en la Vuelta, tras el regalo de Ardila en la Bien Aparecida y la bajada suicida para llegar a Cuenca. Poco más que contar acerca de la serpiente multicolor. El miércoles no pude hablar prácticamente con nadie en la Vuelta. Aparte de mi saludo de rigor a Damiano Cunego, comparti un par de frases con Bennati, en las que me comentó que no tenía nada claro lo del Mundial, como así ha sido al final. Un "A ver si espabilamos" a Luis León Sánchez y unos cuantos saludos más sin importancia a varios corredores. Poco que contar, no me situe bien. Lo dejamos para la próxima vez.

Con el 'tostonazo' de Olano, a uno no le queda más remedio que pensar en la gran cita del domingo día 30. En Stuttgart, casa del museo de Mercedes, viviremos una prueba en la cual la UCI quiere poner todos sus medios antidopaje posibles. Mirando las listas provisionales (algunas definitivas), vemos que en Australia no va McEwen, con lo que las esperanzas al sprint las depositarán en Allan Davis. Aparte de Simon Gerrans, no veo ningún otro capaz de destacar. Bélgica va con la duda de Boonen y con el liderato de Gibert y Devolder. La incógnita quizá pueda ser Greg Van Avermaet, pero habrá que ver como aguanta el alto número de kilómetros. Francia se deja a todos sus sprinters fuera (Bonnet, Casper, Sebastian Chavanel) y apuesta por los hombres correosos de siempre (Voeckler, Fedrigo, Auge, Chavanel, Casar). Tampoco correrá Geslin, medallista de bronce en Madrid. En la preselcciónd e Alemania aparecen 16 corredores. Suponiendo que Voigt, Schumacher, Wegmann, Linus Gerdemann, Markus Fothen y Gerald Ciolek (actual campeón del mundo sub23) serán fijos, falta por decidir la polémica inclusión de 'solo me dopé un año' Zabel. Italia como siempre, plagada de polémicas. Si Rebellin abrió hace unos años la caja de los truenos con su posible nacionalización argentina, y Bettini y Pettachi hicieron cada uno la guerra por su cuenta en Madrid, este año el punto de discordia es Bennati. Un corredor que nunca ha hecho nada destacado en una carrera por encima de los 200 kilómetros, y que cederá su asiento a un dubitativo Cunego (incapaz de seguir la rueda de Samuel bajando Monachil). Aun con polémica, es un equipo que presenta a 6 de los 9 corredores con una victoria en, al menos, uno de los Monumentos. Increíble. Luxemburgo llevará a los pocos profesionales que tiene. En Holanda, todos los galones al eterno Boogerd. Le acompañan jóvenes como Thomas Dekker y Gesink, y un siempre combativo Karsten Kroon. No llevan ningun sprinter por si acaso la carrera se decidiera por ahí. Los rusos de la Vuelta irán a Stuttgart, junto con Gusev. Falta por ver si Ignatiev y Kolesnikov irán con los mayores o con los sub23. En España pues más o menos una lista aceptada por todos, con la única duda de como termine el tema Valverde. Freire, Samuel Sánchez, Sastre, un desaparecido en la Vuelta Florencio, un 'no-sirvo-para-nada' Flecha, un reconvertido a vueltómano como Barredo (que va a terminar en el top10 e la Vuelta), un Joaquin Rodriguez con muy muy poca comeptición en las piernas, y el follonero Beltrán. A mi quizá me falta Iñigo Cuesta. Estados Unidos se encomienda a george Hincapie, bastante gris toda la temporada por tema de lesiones. En Colombia, el ganador de ayer en la Vuelta, Leonardo Duque será su baza. Y de las demás selecciones, poco que destacar. Es un resumen rápido, la semana que viene analizaré todas las pruebas con sus participantes, tanto profesionales, como sub23, crono y ruta. Porque se aproxima la que para muchos (incluido un servidor) es la mejor carrera del año. La que más pasiones levanta entre los aficionados entendidos. Unos momentos emociantes si ves a Freire levantar los brazos o unos momentos sensacionales de ciclismo si tienes que aplaudir a Bettini por entrar primero en meta. Es el Mundial. Allí nos vemos. Próxima parada, Stuttgart.

Xaby

martes, 11 de septiembre de 2007

El espéctaculo lo dan fuera


Jornada de descanso en la serpiente multicolor, dejamos atrás los "pastelosos" Pirineos y llegamos a mi tierra, para ver unos cuantos sprints. Por motivos de trabajo no podré ir a ninguna de las salidas, una lástima, ya que es cuando mejor se puede hablar con los corredores. Supongo que mañana (hoy para muchos que lo leais) estaré en la meta. ¿Objetivos? Pues no se, a quien me encuentre por ahí. En principio me interesa hablar con Cunego, ya que lo hice al principio de temporada con él, y, segun hablamos, este año quería salirse. Le preguntaré que le ha pasado durante todo el año a ver que me cuenta. Y si surge, le preguntaré a ver si me cuenta algo del Oil for Drugs, que siendo compañero de habitación de Mazzoleni, digo yo que algo sabrá. El año pasado hablé con Purito, el cual se sorprendió bastante cuando me vió, lástima que este año no esté, ya que tengo preguntas mucho más interesantes (para mí, para él lo dudo) que las del año pasado. Tampoco está Pereiro, una lástima. Así que me centraré en Cunego, Bettini (si es que no gana la etapa), por si le apetece contarme que le pasó en la Flecha Valona y bueno, supongo que ya intentaré buscar a ciclistas que no le agobien los medios, para así poder hablar con tranquilidad. Mañana por la noche os cuento.

El post de hoy va dedicado a lo que es la comidilla entre todos los aficionados, periodistas y toda la gente relacionada con el ciclismo. Y es el recorrido de la Vuelta de este año. Todas las miradas y las quejas se vierten sobre Abraham Olano y Paco Giner, encargados de diseñar el recorrido. Siendo sincero, el recorrido, como a casi todos vosotros, no me gusta. Pero siendo sincero también, se parece mucho al de otros años, y otros años nunca ha habido quejas. Comparando con el año pasado, en la priemra semana teniamos ya tres llegadas en alto, subiendo la Covatilla después de subir dos primeras (pero con 60 kilometros entre el penúltimo y el último puerto), subiendo el Morredero siendo una etapa unipuerto y terminando al semana en la Cobertoria, en la que quizá es la única diferencia con respecto a la primera semana de este año, ya que era una etapa un poco más dura. Tampoco teniamos una crono tan larga (quizá el gran error de este año), y en la última semana repetimos la etapa de Monachil, cambiamos la Pandera (como único puerto) por Abantos, y metemos Calar Alto. Como veis, no hay tantas diferencias, una crono más larga y una etapa dura de montaña más.

Si retrocedemos a 2005, tenemos la típica llegada en alto de todos los años (Valdelinares), después una crono parecida a la de este año, y después dos llegadas en alto, a Ordino y a Cerler (¿a alguien le suena?). Después se suben los Lagos sin puertos previos (¿a alguien le suena?) y se termina con una crono de casi 40 kilomeotrs. La Vuelta del 2005 es prácticamente idéntica a esta Vuelta, cambiando el orden de las etapas, cambiando Abantos por Monachil y Valdelinares también por Abantos. Idénticas. Y casi nadie se quejaba.

En 2004 si que hay más montaña (hay que beneficiar a Heras), pero dos tercios de la Vuelta son casi iguales también. Los aficionados probablemente prefeririamos ver lo mismo que en el Tour, 6 o 7 etapas llanas, Alpes, macizo central, Pirineos y hasta París. Aquí las ciudades que ponen dinero para albergar la Vuelta son pocas, y, como dice Olano, primero eligen las salidas y las llegadas, y luego ya piensan en el recorrido. ¿Que el recorrido no vale un pimiento? Perfecto, pero es que ha sido así de penoso siempre, no es ninguna novedad este año. La crono de Zaragoza no era nueva por ejemplo. Solo que aquel año nadie hablaba porque era un burro de los nuestros el que se exhibía, mientras otro de nuestros campeones intentaba recortarle poco a poco.

Y ese es el principal problema que veo. No es el recorrido, son los ciclistas. Siendo objetivo, y, a pesar de que soy muy crítico muchas veces, bien es cierto que, desde la Operación Puerto, el nviel está muchisimo más igualado. Ya no aparecen esos burros marcándose esas cronos estratósfericas para después defenderse como gato panza arriba en montaña, y tirando de sus compañeros si hace falta. Ya no surgen en la última semana tios que, cuyo mayor éxito es una etapa en la Vuelta a Portugal, se dedican a ganar etapas de montaña, contrarrelojes y lo que se presente. Ya no hay equipos en los que se fuguen cuatro tios, aguanten como titanes, llegué otro por detrás y vayan de la mano hasta meta. En ese aspecto la verdad si que hemos mejorado. Y parece que eso no le gusta al aficionado. Prefieren todas esas hazañas que he contado, o galopadas de cientos de kilómetros con caderas, rodillas o clavículas destrozadas. El ciclismo más igualado no vende. Que lleguen ocho corredores a disputarse el sprint en la supuesta etapa reina de la Vuelta no gusta. Cordero siempre quiso una Vuelta de emoción, que se decidiera en la última crono, aun a sabiendas de sacrificar el resto de la ronda. Así lo dijo hace dos años, cuando (antes de saberse el positivo de Heras) comentó que lo mejor habría sido que Heras solo le hubiera metido dos minutos al ruso en vez de cuatro. Sinceramente, yo prefiero espéctaculo, pero creíble. La masa de aficionados quiere espectáculo, del que sea. Pues para eso no hace falta ver lo que hacen en la carretera, ya lo dan fuera.

Xaby

lunes, 10 de septiembre de 2007

Los amigos de Menchov


Si hacemos caso al recorrido, podriamos decir que no queda dureza de aquí al final de la Vuelta para que el líder a día de hoy, el navarro-ruso de Rabobank Denis Menchov, pierda el liderato y no se adjudique su segunda gran vuelta por etapas. Y es que el ruso está muy sólido. Resumimos lo sucedido el fin de semana.

Viernes, victoria para Zabel en un mini sprint propiciado por una caida cerca de meta. Tenía preparado un post acerca de Zabel, pero la desidia me hizo que no escribiera. Además que tampoco me motivaba el tema. El título era "Zabel, 15 años de mentiras". Lo que iba dentro ya os lo podeis imaginar. Nada nuevo para un tio que es capaz de salir llorando y decir que se ha dopado sólo una mínima parte de su carrera. Con la cara como el mármol. Sábado, la esperpéntica crono diseñanda por Olano. Un sinvivir para la gran mayoría de los ciclistas, ya que era un recorrido recto, con viento, sin espectadores, por autopista. Como dijo Barredo al terminar la crono, el daño era psicológico más que físico. Diferencia escandalosas que colocaban a Devolder como líder. Ideal para burros con carga de más, vease Nozal hace unos años. Menchov abría ya un hueco considerable respecto a muchos de sus rivales. Y llegó el domingo y la llegada a Cerler.

Y Menchov pegó con el puño en la mesa. Con Pereiro ya retirado, por un virus que nadie sabe donde lo ha cogido, que nadie sabe porque lo ha cogido, que nadie sabe porque ha sido. Nadie sabe nada. Y Pereiro a casa, en el mejor momento de forma de su vida. Pues eso. Con Marchante vagando por las escapadas, para quedarse en la primera rampa del puerto (pedazo de temporada que se está marcando...) y un Devolder que, sin empezar las hostilidades, ya era carne de cañón. Grupo compacto más o menos, perdiendo unidades poco a poco. Hasta que Piepoli tomó el mando. Acelerón del italiano para quedarse solo con Menchov, después de reventar a Samuel Sánchez. Solos, los amigos, hasta meta. Detrás Sastre y Mosquera juntos, con otro grupo reducido de gente importante (Evans, Efimkin) más atrás que estos dos. A falta de 5 kms ya tdo el mundo sabía quien iba a ganar la etapa. Son tan amigos Menchov y Piepoli (compartian habitación en los años en que el dopaje en ibanesto.com estaba a la orden del día), que logicamente Menchov se hacia la subida él solo y dejaba ganar al italiano. Lamentable. Que poco me gustan los finales vendidos. Por cierto, y hablando de vender, si alguien ve la Revuelta, hoy Perico ha comentado como pagó a Ivanov para que le ayudara a ganar la Vuelta del 89 frente a Fabio Parra. Y ha dicho que si se paga por ganar, que lo ve perfecto. Pues eso. Cada cual que valore.

Y hoy llegabamos a Ordino. Carreteras anchas, ni un alma en la cuneta,y 8 tios disputandose la victoria en la cima al sprint. Y Zabel llegando a menos de 5 minutos. Ha ganado el líder, Menchov, y Sastre se ha quejado abiertamente de que Piepoli ha ayudado en exceso a Menchov. La verdad es que, aun sin Piepoli, Menchov se habría merendado a Sastre con patatas, y a los demás ni os cuento. Samuel Sánchez ha sabido sufrir mucho para ser tercero en la etapa, detrás de Evans. Y el "Follador", yendo de menos a mucho más, ha estado a punto de sorprender cuando ha alcanzado la cabeza cerca de la pancarta del último kilometro. Beltrán y Efimkin eran los otros componentes del grupo. Escasísimas diferencias para la etapa reina. Y Matxin defendiendo al amigo de Menchov.

Si repasamos un poco la trayectoria de los dos amigos, tienen muchas cosas curiosas que contar. Hasta sus victorias en el Giro del año pasado, Piepoli, en 10 años como profesional, solo había conseguido una victoria fuera del país de la permisividad (España, logicamente) y fue una etapa en el Criterium Internacional, llegando a Gourette, en lo que es la antesala a la subida final del Aubisque. El resto de victorias (22 en total, que no son pocas) todas en nuestro país. Y otro dato curioso. ¿Cual puede ser la única prueba de la antigua Copa del Mundo en la que ha destacado Piepoli? Acertasteis, la Clásica de San Sebastián (un podio, perdiendo el sprint con Casagrande y Axel Merckx, y un sexto puesto, el año que ganó Lance), en España. Será que quiere mucho a este país, y solo rinde aquí este suizo calvo.

Menchov tampoco se queda corto en cuanto a cosas curiosas. El ruso, descubierto por Lafargue (relaciones públicas del equipo Banesto) en la Ronde de l'Isard cuando era amateur y corria con el Lada-Samara, se marcó en 2004 una temporada asombrosa para lo que había demostrado hasta ese momento. Llevaba 3 victorias antes de la temporada 2004, en un total de 4 años como profesional (Tour del Porvenir, una etapa en Dauphine y la Clásica a los Puertos) y en 2004 consiguió 5, a saber: etapa en Paris Niza, etapa y general en el País Vasco, etapa en Burgos y una sensacional victoria en Morella en la Vuelta, ganando a "me echaron algo en el cubata" Aitor González y a Alejandro Valverde. Su punto negro: el Tour. ¿Qué pasó? Llevaba una temporada sensacional, y llegaba en muy buena forma. Se retiró por un dolor en la rodilla. Igual que Valverde en 2005. Es la tradición de Banesto, Illes Balears, Caisse d'Epargne. Menos de un mes después estaba peleando de tu a tu con Valverde en la Vuelta a Burgos. De la rodilla nunca más se supo. Y ahi rompió su relación con Unzue-Echavarri. Firmó por Rabobank, cobrando el triple de lo que ganaba en la escuadra balear. El resto de su historia ya lo sabeis. Segundo en la Vuelta 2005, que nunca clamó contra Heras. Será que también es amigo suyo y por eso no dijo nada. Es más, compartían hasta médico (y no es algo que diga yo). Dice el sabio refranero español algo parecido a "Dime con quien andas, y te diré quien eres". Si es que la rodilla le deja andar. Y si anda, ya vemos con que clase de amigos lo hace. Cojea del mismo pie que lo hacen todos esos amigos suyos. Los amigos de Menchov.

Xaby

jueves, 6 de septiembre de 2007

Goku ya es superguerrero


José Angel Gómez Marchante es un ciclista peculiar. Si repasamos sus comienzos, nunca llegó a despuntar, tal es así que sus primeras victorias como sub23 llegaron en su último año y no le sirvieron para pasar. Entonces llegó su salvación, fichó por Super Froiz en su primer año de elite. De ahí al estrellato. Se anotó 2 etapas y la general de la Bira, etapa y segundo en la general del Circuito Montañés, etapa en la Vuelta a Alicante, victoria en Lasarte en la Copa de España o 4º en la Vuelta a Madrid. Todo lo que no había conseguido hasta entonces, lo ganaba en su primer y único año en Froiz. Aun así, y después de todo, ningun equipo le quería.

Tuvo que ser Juan Martínez Oliver, como favor personal, el que le diera la oportunidad en Paternina. Ese año se salió. Nadie sabe como, pero lo hizo. Fue neo del año, con un impresionante octavo puesto en la Vuelta a España, victoria parcial en el GP Correios, segundo en la Rioja, cuarto en Andalucia, quinto en Asturias. Un año sensacional. Pero llegamos a 2005, se va con Matxin, y el madrileño no consigue ninguna victoria y pierde gran parte de la temporada debido a una rotura de clavícula que se produce en el Tour. Adiós a la temporada.

2006 tiene que ser su año. Comienza la temporada yéndose al famoso túnel del viento, ese que da tanta mejora misteriosamente. Ningun resultado destacable de Marchante hasta la Vuelta al País Vasco. Allí etapa y general. Se siente como Son Goku. Lo dice él, nadie se lo inventa. Mes y medio después, salta la Operación Puerto. De Marchante nadie habla. Aparece de nuevo en Suiza, junto a tantos otros (Koldo Gil, Jaschke, Ullrich, Vicioso). Llega al Tour, lo pasa sin pena ni gloria debido a un resfriado. Para casa antes de terminar. Una gripe en pleno mes de Julio. Desaparecido de nuevo hasta la Vuelta. Termina quinto, detrás de Vinokourov, Valverde, Kashechkin y Sastre. En todo ese tiempo siguen las elucubraciones sobre los motes de la Operación Puerto. Quedan algunos sin descifrar. Uno de ellos un tal Goku, que se asocia en un principio con Francisco Mancebo. Curiosamente se le asigna también a Mancebo una carpeta con el nombre Paco y con el número 20. Y según otra parte del sumario, resulta que hay dos números 17, uno con el nombre Porras y otro con el nombre Goku. Según la Guardia Civil, un 17 es de Mancebo, y le asocian el de Goku. ¿Porqué? NS/NC. ¿Porras? No le conocemos. Y ahí quedo eso. Mancebo es un 17. Hay dos: Goku y Porras. Pues Mancebo es Goku. Porque sí. A Porras ni se le nombra. ¿Alguna posibilidad de que Mancebo sea el 17 que se llama Porras? Ninguna, para que, asi no molestamos a Goku. ¿Proteccionismo? En absoluto. ¿Goku? Mancebo claramente, que a nadie le quepa duda. Por eso tenia una carpeta con su planificación de 2004, 2005 y 2006 con el número 20. La Operación Puerto es un lío, y nunca sabremos la verdad. Mientras tanto, disfrutemos con Marchante, que parece por la labor de alegrar al espectador, dando la cara siempre, que es lo que nos gusta ver. Lo aplaudo. Todos con Goku, que ya es superguerrero.

Xaby